Umabel
Hace mucho quería escribir sobre ángeles, y la historia surgió con la pregunta ¿qué pasaría si un ángel habitara entre los humanos, con forma de adolescente? Para Umabel quería alguien que fuera tierna pero también fuerte. Siempre imaginé a los ángeles con el pelo blanco. Para su peinado y personalidad me inspiré en Periwinkle de la peli Tinkerbell and the secret of the wings y Lisanna Strauss del manga Fairy Tail. Para su vestuario y accesorios me inspiré en chicas mágicas como las de los animes Sailor Moon, Cardcaptor Sakura y PreCure.
Amanda
Decidí elegir como protagonistas a chicas que están en el último año de secundaria porque pienso que es un momento clave en la vida, donde uno quiere al máximo su adolescencia y al mismo tiempo debe decidir qué hacer con su vida en el futuro. Para Amanda quería un personaje similar a Jessica de Carina, la Cazadora de Hadas, con la diferencia de que Amanda es mucho más vaga y distraída. Para su aspecto y personalidad me inspiré en Yasuko Takasu del anime Toradora! y Hoshii Miki del anime The Ildolm@ster.
Elizabeth
Para las tres protagonistas me inspiré mucho en una serie de novelas que leí de chica, Inseparables para Siempre de Care Santos, acerca de tres amigas. También me inspiré en historias de chicas en mágicas que se hacen amigas de chicas humanas, como en la peli Aquamarine. Creo que Eli es la que más se parece a mí (¡excepto en sus habilidades deportivas!), ya que ama crear historias y debe decidir si va a dedicarse a eso o va a estudiar una carrera "seria". Para su aspecto y peinado me inspiré en Midorikawa Nao de Smile PreCure.
Ángeles y demonios
Para los ángeles me inspiré mucho en la película de que veía cuando era chica, Angel Wars. También me inspiré en las armaduras y el estilismo de los Caballeros Dorados del manga Saint Seiya (para los ángeles) y los Espectros (para los demonios). En cuanto al aspecto físico y personalidad me inspiré también en otros personajes, por ejemplo: para Rochel, Mavis Vermilion de Fairy Tail; para Haziel, Kisshu del manga Tokyo Mew Mew y para Sariel, Blue del anime HappinesCharge PreCure, en su rol de guardián e instructor de la protagonista.
Tomás y Jeremías
Quería que los intereses románticos de las protagonistas fueran muy diferentes entre sí, así como son diferentes Eli y Ami. Para Jeremías me inspiré en "chicos malos" (que en realidad no lo son), como Tomoya Matsunaga del manga Nijiiro Days y Mikoto Mikoshiba del manga Gekkan Shoujo Nozaki-kun. En un principio iba a ser morocho pero luego caí en la cuenta de que aún no había ningún pelirrojo en la novela y lo teñí (?). En cuanto a Tomás me inspiré un poco en mi propio personaje, Kevin de Carina, la Cazadora de Hadas. Su nombre lo tomé del galán de la primera temporada de la serie Violetta.
Ilustraciones
Para las ilustraciones del libro usé diferentes herramientas en Illustrator y Photoshop: pluma, pinceles, degradado, máscara, etc. Para algunas hice las líneas a mano con tinta y para otras redibujé el boceto en la computadora. Para dos ilustraciones hice un collage con fotos que saqué. Fue muy divertido experimentar con diferentes técnicas. Mientras realizaba las ilustraciones vi muchas pelis y la serie original de Star Trek.
¿Sabías que..?
-Empecé a escribir la novela estando de viaje en Bariloche; originalmente la protagonista iba a ser una ninfa de los bosques.
-Algunas cosas que hacen las chicas son cosas que hice durante el último año de secundaria, como participar en un torneo de voley, practicar una coreografía y mirar revistas para adolescentes.
-El nombre El Imperio es una alusión a un boliche que solía haber en mi ciudad, llamado El Reino.
-Las fotos que utilicé en las ilustraciones las tomé en la Catedral de la Plata y en el parque donde voy desde que era chiquita.
-Mientras escribía el libro me inspiré mucho con la música de Britt Nicole.
-El libro que lee Uma está claramente inspirado en la saga Crepúsculo, que era muy popular en mi adolescencia.
-Cuando estaba terminando la corrección de esta novela, cerró el último videoclub de mi ciudad. Es una pena que desaparezcan, pero gracias a Dios las películas y las buenas historias, aunque cambien de formato, no van a dejar de existir.












