Amaru
Para el personaje principal quería un héroe típico de un shounen, valiente, optimista y un poco inocente, como Allen de D. Gray-Man.
En cuanto a su relación con Mana me inspiré en los protagonistas del manga Tonari no Kaibutsu-kun y en historias como El Fantasma de la Opera, en las cuales se trata el amor de una chica común y un “monstruo”, que solo es una persona dañada que necesita amor (y a veces la chica también).
Amaru al parecer es bastante infantil, pero en el fondo es el personaje más maduro, ya que es el único que sabe claramente qué quiere hacer con su vida: cambiar el mundo, y casarse con Mana.
Mana
Para la protagonista quería alguien diferente a mis protagonistas anteriores, alguien con carácter fuerte, pero que al mismo tiempo tuviera una herida que aún no sana y que le acarrea complicaciones en su vida.
Traté de hacerla bien sencilla, que no destaque demasiado al principio; para su aspecto físico me inspiré en Kagome de InuYasha.
No planeaba desde el principio convertirla en dragonoide, pero fue una consecuencia lógica de la necesidad de Mana de superar su pasado. La única forma de vencer lo que nos pasó es enfrentarlo, aceptarlo como parte de nosotros, y seguir adelante.
Alexei
Con Alexei quise incluir un personaje adulto que pusiera un poco de orden en la historia (aunque no sé si es el más sensato). Me gustó la idea de un científico loco obsesionado con los dragones que termina teniendo un ejército de dragones.
Su nombre viene del protagonista de Los Hermanos Karamazov. Para su aspecto me inspiré en Gilbert Nightgray del manga Pandora Hearts, un personaje que también parece maduro pero en el fondo es como un niño.
Lamentablemente no pude desarrollar a Alexei y a sus poderes lo suficiente, así que espero que pueda aparecer en más historias.
Los Dragonitas
La idea de humanos que tienen el poder de dragones vino del manga y anime Fairy Tail. Además, quise usar el libro como una excusa para hablar acerca de la discriminación, y de cómo muchas veces aquello de lo cual nos avergonzamos puede ser nuestra mayor fortaleza.
Desde el principio quería que los dragonitas tuvieran elegantes uniformes blancos y negros, como en algunas series que me gustan (D. Gray-Man, Bleach). Utilicé como base sacos estilo militar y traté de darles un aire oriental, con las mangas anchas, botones cruzados, etc.
Los hice de edades y personalidades diferentes para que se destaquen a pesar de su corta aparición. Para Sárkany y Kur me inspiré en Iori y Kula, dos personajes del videojuego The King of Fighters.
Aún hay muchas historias que quiero contar sobre los dragonoides y su relación con los dragones, así que esta historia aún no ha terminado.
Los Dragones
En un principio eran seres malvados e iban a invadir la Tierra por voluntad propia. Culturalmente asociamos a los dragones con algo malvado, con el Diablo, sin embargo, en otras culturas los dragones son seres bondadosos. Entonces me di cuenta de que los dragones debían ser una creación de Dios, no podían surgir de la nada, y que por ende ellos no eran malvados en sí mismos, sino que eran manipulados por el Enemigo, como pueden ser también las personas.
La idea de diferentes clases de dragones con diferentes poderes vino de un juego de cartas que tenía cuando era chica. Los nombres de los dragones, así como los de los dragonoides, vienen de diferentes dragones de mitologías del mundo.
Usé diferentes aspectos físicos para diferenciarlos: el dragón rojo, por ejemplo, es el dragón de formato clásico; para el dragón verde me inspiré en el guiverno, y los dragones violeta y azul están inspirados en los dragones orientales.
Heylel y Mashiach
Se trata de dos personificaciones de Dios y el Diablo. Heylel representa el aspecto atractivo y seductor que tenía el Enemigo cuando era el ángel más hermoso de todos, Lucifer. Y que sigue atrayendo a las personas con su aparente belleza, que solo esconde horror. Para su aspecto me inspiré en villanos como Naraku de InuYasha, Hao de Shaman King y Orochimaru de Naruto.
Mashiach es la contraparte de Heylel, representa a Jesús, el Mesías, también como un joven. Es alegre y pacífico, pero también muy poderoso. Espero que puedo aparecer más en mis próximos libros, aunque seguramente aparezca en otras formas, ya que odia aburrirse y se manifiesta de diferentes maneras (en Las Crónicas de Narnia, por ejemplo, aparece en forma de león).
Ilustraciones
Las ilustraciones las realicé con tinta y acrílico puro, me gusta la intensidad en los colores que se puede lograr. Los dragones tuve que hacerlos en un tamaño doble al que uso normalmente, para poder hacer todos sus detalles. En cuanto a las ilustraciones del libro me inspiré en los grabados japoneses ukiyo-e, que utilizan colores planos, marcos negros y fondos tomados de la naturaleza.












